Un viaje tranquilo en tren para los amantes del ferrocarril y de la naturaleza
El ferrocarril de la garganta de Kurobe te llevará por pintorescas laderas con vistas a los picos y gargantes circundantes. Un antídoto perfecto para el acelerado ritmo urbano de Japón.
No te pierdas
- Las vistas desde los famosos miradores de Atobiki, la garganta de Sarutobi y Keyakidaira
- El paisaje otoñal a lo largo de la ruta
- Disfrutar bañándote en aguas termales al aire libre cerca de la estación de Kanetsuri
Cómo llegar
El ferrocarril de la garganta de Kurobe parte de la estación de Unazuki. Se puede acceder a él mediante trenes locales desde los principales centros de transporte.
Desde Tokio: Toma el Shinkansen Hokuriku hasta la estación JR Kurobe-Unazuki Onsen y camina 5 minutos hasta la estación de Shin-Kurobe. Luego, toma un tren local hasta la estación de Unazuki Onsen y, finalmente, camina 5 minutos hasta la estación de Unazuki del ferrocarril de la garganta de Kurobe.
El ferrocarril
En su momento, se utilizaba para transportar a trabajadores y materiales hasta las zonas de construcción de centrales eléctricas y presas. Pero ahora, el ferrocarril cuenta con vagones de observación y funciona como tren turístico. El tren recorre unos 20 kilómetros desde la estación de Unazuki hasta la estación de Keyakidaira , a una velocidad de unos 16 kilómetros por hora.
La línea pasa por unos 21 puentes y 41 túneles, una motivación más para los aficionados al ferrocarril.
Maravillas naturales y curiosidades
Entre los atractivos turísticos de la ruta se encuentra el salto de Atobiki, de 60 metros de altura, y la garganta de Sarutobi , en la confluencia de los ríos Kurobe y Babadani.
Cerca de Keyakidaira está el puente peatonal de Okukane con vistas panorámicas de 360 grados de la garganta y de los picos circundantes.
En la ruta hay mucho que ver y hacer para divertirse, como disfrutar de los baños termales, las rutas de senderismo y los miradores. Es una de las gargantas de mayor profundidad de Japón.
Cuándo ir
El ferrocarril funciona desde principios de mayo hasta finales de noviembre.
Aunque vale la pena visitarlo en cualquier momento entre durante este periodo, ya que cada estación tiene su propio encanto, desde la nieve al fresco verdor del inicio de la primavera, hasta las frescas brisas del verano y las hojas cambiantes en otoño.