Setouchi: arte, cultura y tradición a través del archipiélago
La región de Setouchi es un archipiélago impresionante ubicado en el corazón de Japón que cuenta con más de 700 islas, cada una con un encanto único. Situada en el mar interior de Seto, esta zona ha sido desde hace mucho tiempo un cruce de caminos para el comercio, con rutas marinas conectando Japón con el resto del mundo y facilitando el intercambio de bienes y culturas. La mezcla de influencias resultante ha marcado un paisaje cultural inconfundible, en el que tradiciones con siglos de antigüedad coexisten con la belleza natural de la región.
Vista del mar interior de Seto, salpicado de islas
Recorrer Setouchi es un viaje por el Japón auténtico, donde puedes encontrar santuarios antiguos, templos históricos y vibrantes tradiciones locales. El área alberga varios lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, incluido el famoso santuario de Itsukushima en la isla de Miyajima, conocido por su emblemática puerta torii que se alza majestuosa de las aguas. Los visitantes pueden explorar también la isla de Naoshima, un paraíso para los amantes del arte que cuenta con numerosos museos contemporáneos y esculturas al aire libre. Para aquellos que busquen sumergirse en la cultura local, la ciudad de Kurashiki ofrece encantadoras calles del periodo Edo bien conservadas, donde residencias de mercaderes tradicionales se han transformado en museos, tiendas y acogedores cafés.
Calles de Kurashiki
Los amantes de la comida tampoco se lo pueden perder: la gastronomía de Setouchi es una celebración de ingredientes locales frescos moldeados por el clima único y suave de la región. Famosa por sus cítricos, que a menudo se emplean en salsas y bebidas, la zona cuenta también con un próspero sector olivarero, particularmente en la isla de Shodoshima, que produce aceite de oliva y tapenada de gran calidad. Los pescados y el marisco son otro componente clave de los sabores de la región, con ostras, almejas y dorada de Seto frescas en muchos platos. Se puede disfrutar de muchos de estos alimentos en los «ryotei» (restaurantes de alta categoría) locales para una experiencia especial.
Con su rica historia, influencias culturales diversas, impresionantes paisajes naturales y fresca gastronomía local, la región de Setouchi brinda una experiencia de viaje única que pone de manifiesto la esencia misma de Japón. De admirar la belleza de las islas a profundizar en el patrimonio local, Setouchi es un lugar donde la tradición y la naturaleza se unen en armonía.
Experiencias inolvidables en Setouchi: arte, historia y viajes espirituales
Las islas de Naoshima y Teshima en Kagawa son dos destinos de la región de Setouchi famosos por su fusión de arte contemporáneo y belleza natural. Naoshima, conocida como la «isla del arte» de Japón, alberga el mundialmente famoso Benesse Art Site Naoshima, que incluye el Museo Casa Benesse. Este espacio único se integra perfectamente con su entorno y cuenta tanto con galerías interiores como con instalaciones de arte al aire libre que difuminan las líneas entre escultura y naturaleza. La Casa Benesse brinda también la oportunidad única de que los visitantes se alojen durante la noche dentro del museo, lo que permite una experiencia artística realmente envolvente. Cerca de allí, la isla de Teshima es igualmente cautivadora: la arquitectura minimalista del Museo de Arte de Teshima crea una profunda conexión con el paisaje.
Museo Casa Benesse
Ikuchijima, ubicada en Hiroshima, es otro santuario de arte, historia y belleza natural. Los visitantes pueden explorar el sagrado templo Kosanji, un Bien Cultural Tangible registrado a nivel nacional, reconocido por su elaborada arquitectura y serena atmósfera. Una de las características más llamativas del templo es la colina de la Esperanza, una bella ladera con terrazas de mármol que ofrece vistas panorámicas del mar interior de Seto. La isla alberga también el Museo de Arte Hirayama Ikuo, que expone las obras del celebrado pintor japonés.
Colina de la Esperanza ©Asociación de Turismo de Hiroshima
Para aquellos que busquen una conexión con la faceta espiritual de Japón, el peregrinaje de Shikoku (Shikoku Henro) cuenta con 88 templos y lugares sagrados por todo Shikoku y sigue los pasos de Kobo Daishi, el fundador de la escuela Shingon del budismo. Esta antigua ruta se extiende a lo largo de 1200 kilómetros y está salpicada de templos donde los viajeros pueden reflexionar y encontrar la paz. Cada destino durante la ruta tiene un marcado valor espiritual, que permite a los peregrinos conectar con la rica historia religiosa de Japón. A lo largo del camino, la belleza de los paisajes de la isla —exuberantes bosques, montañas y pintorescas costas— realzan la experiencia, haciendo del peregrinaje un viaje significativo tanto para el cuerpo como para el alma.
La tradición se une al confort refinado con estancias únicas en Setouchi
Setouchi ofrece una variedad de alojamientos que capturan perfectamente la esencia de la región, fundiendo el encanto tradicional con las comodidades modernas. Cada estancia es una invitación a sumergirse en la auténtica cultura de la zona.
Azumi Setoda, ubicado en Hiroshima, ofrece una experiencia íntima y poco común. Situado en una mansión con 140 años de antigüedad, anteriormente propiedad de la familia Horiuchi (destacados comerciantes en las industrias naviera y de producción de sal), el establecimiento fue creado por Adrian Zecha, el reconocido hotelero y fundador del lujoso grupo Aman Resorts, y mantiene lo mejor de su arquitectura histórica con un toque contemporáneo. Los huéspedes disfrutarán de excepcional gastronomía francesa que emplea verduras de origen local de la región de Setouchi. La combinación de la rica historia de la mansión y las delicias culinarias que se ofrecen crea una estancia verdaderamente única.
Azumi Setoda
Para aquellos que busquen una experiencia regia, la experiencia Ozu Castle Stay en Ehime brinda la oportunidad extraordinaria de pasar la noche dentro de la fortaleza del histórico castillo de Ozu. Esta experiencia exclusiva ofrece acceso privado a la principal torre del castillo —el acceso al recinto solo se permite a los mayordomos— lo que proporciona a los huéspedes la oportunidad de vivir como señores feudales por un día. Además, los visitantes pueden participar en varios programas prácticos que aportan conocimientos sobre la historia, cultura y tradiciones locales. Visitas de la zona céntrica de Ozu, cruceros con champán a lo largo del río Hiji y exploraciones de los santuarios y templos cercanos son algunas de las opciones disponibles.
Ozu Castle Stay (exterior del castillo)
Para un retiro sereno, Bettei Otozure ofrece una versión moderna de la terapia de balneario, mezclando diseño contemporáneo con las tradiciones de los onsen japoneses. Con tan solo 18 habitaciones, este retiro exclusivo proporciona una experiencia similar a la de una villa privada, donde los huéspedes se pueden relajar en alojamientos espaciosos que cuentan con madera oscura, piedra occidental e iluminación suave. Situado junto al río Otozure, el resort abraza la tranquilidad de la naturaleza, brindando a los huéspedes la oportunidad de deleitarse con la refinada gastronomía kaiseki de Yamaguchi, mientras se revitalizan en las aguas alcalinas de la zona. Una estancia aquí proporciona la combinación perfecta de comodidades de lujo con el arte eterno de la relajación.
Artesanía auténtica: una mirada al legado cultural de Setouchi
La región de Setouchi es famosa por sus especialidades locales, ofreciendo cada una de ellas una mirada a la herencia cultural de esta parte de Japón. Productos variados se elaboran mediante habilidades transmitidas de generación en generación, permitiendo a los visitantes llevarse a casa algunas piezas verdaderamente auténticas.
La cerámica de Bizen, una reconocida forma de alfarería japonesa con más de 1000 años de historia, es una especialidad de Setouchi celebrada por su belleza atemporal y su manufactura. Declarada Patrimonio de Japón desde 2017, se distingue por su superficie única sin esmaltar, creada mediante un proceso de cocción tradicional que emplea madera de pino. Cada pieza es irrepetible, con colores y patrones formados por la interacción de fuego, ceniza y colocación. La cerámica de Bizen no consiste solo en piezas cautivadoras estéticamente, sino también altamente funcionales. Sus colores, que evolucionan con el tiempo, constituyen artículos bellos y personales que maduran con elegancia junto con sus dueños.
Cerámica de Bizen
En Tokushima, el teñido con índigo es una práctica con siglos de antigüedad intrínseca a la cultura de la región. Al emplear «sukumo», un material tradicional del teñido con índigo, los artesanos crean tejidos de un color azul profundo que encarnan el imperecedero ingenio de la prefectura. Los visitantes pueden participar en talleres de índigo en lugares como Ai-no-Yakata para crear sus propios textiles teñidos a mano, creando recuerdos especiales de sus viajes por la región.
Teñido con índigo